viernes, 19 de febrero de 2010
La noche oscura
domingo, 29 de noviembre de 2009
Vivir las ilusiones y ficciones
Gracias por tu carta, y si no la he contestado, fue porque la realidad me había enviado lejos a vivir las ilusiones y ficciones que tu sagaz pensamiento refleja en tu Letra.
Es así que ahora que he sido devuelto a la orilla de la carta, por la incesante marea de la realidad, me siento una especie de resto, algo que esta aquí pero que bien podría no estar o estar en otro lado.
Me siento boyando. Me siento demás. ¿Los demás me sienten? No sé todos, pero tu sí. Y eso es mucho.
Soy fragmento de ese objeto del que tu hablas, ese objeto universal, la realidad, pero un fragmento fragmentado, algo que parece que no halla la pieza que le falta y esta roto.
La memoria, mi memoria, también esta partida. Este proceso de desintegración ha sido tan erosivo, tan corrosivo, que ya no recuerdo que es lo que olvidé.
Coincido contigo en que la roca-realidad, la piedra fundamental e inmemorial donde rompe el mar sus moods of sea, ha sido el punto donde también me he caído.
She was a Visitor. She was a Visitor. She was a Visitor. She was a Visitor. She was a Visitor.
Repito: She (la realidad) was a Visitor.
Percibí su anunciación, su llamado, su visita, pero ahora no.
Soy un personaje. Ahora me llamo Magush. Un niño aprendiz de mago. Quiero reencantarme, quiero cambiar mi destino. Quiero probarme una vez que puedo trastocar la realidad. ¿Será en vano?
La re-presentación del amor.
Me alucina con su visión obsesiva. Me tortura con su espera animal. Me encandila con su luz oscura. Me da premura en su procastinada llegada. Me intoxica con su voz incórporea. Me madruga con su llamado. Me mendruga. Me alimenta con su hambre voraz. Me incrementa con su pérdida. Me dilapida con su riqueza. Me atosiga con su sangre. Me damnifica con su aparición milagrosa.
martes, 17 de noviembre de 2009
Brusquedad, impaciencia, cólera, brote de tristeza y desesperanza, taciturnidad, dificultad de ser.
martes, 10 de noviembre de 2009
Caminaba por la delgada vereda de un sueño.
Y te hallé, salvaje y taciturno,
Perdido en una pampa electrizada
Romance oscuro del pasado, lastimosa desmesura.
Montado sobre tu lomo el horizonte gira.
El verano aún no ha regresado y desconozco tus señas.
Esta noche dejaré una misiva para que tu mano de niebla la tome.
En el sueño leerás tranquilo mientras beso tus crines.
Me despierto y entiendo que debo ser paciente. Espero que la espera tarde poco. Esta inquietud turba mi corazón de cristal.
Gota a gota, la lenta diseminación, revela una fascinación grande: ¿pasaré de ser invisible dador a ser recibidor real? ¿seré el destinatario de un encuentro secreto, lejos del mundanal ruido?
En mis torsiones, y entre las secretas figuras del ansia quema, se engendra la incesante reproducción de una escena, cuyo teatro de insomnio, me hace pasar noches blancas.
Las fotografías, de frente y perfil, se desvancen al pulsar teclas.
Entre flores de sueño la felicidad se abre como un paisaje; pero hay un súbito repliegue y el desconcierto cunde como una nube que obtura el sol. El anhelado día se parte en dos y algo se va lejos.
¿Más, dónde? La mente no alcanza a determinarlo. Lleno y vacío, quedo como una gruta donde entra el mar.
Cuerpo a cuerpo, deseo un abrazo circular, musical. Abrazo, entonces, la idea de cuerpos traslúcidos sin opacidades.
Si esa seductora figura del deseo puede, con cierta magia, superar la distancia y llegar al otro, pienso, seremos dos, los asombrados.
Estas palabras efectúan una mise en scene rápida, performance espectral, que va de la sobriedad al delirio.
Si todo diálogo es un intercambio, qué no habrá que decir de los diálogos del silencio que se establecen entre personas que no se conocen pero se presienten.
Por momentos la grieta se resquebraja, y lentamente nos introducimos en la hendidura. El ser se precipita, como Alicia, en una caída infinita. ¿Habrá un colchón que amortigüe caída tan fenomenal?
Sueño con un portal minúsculo, un capullo donde guarecerme de la lluvia ácida. Después que pasa el fatal aguacero, salgo, abro mi pequeño paraguas, y me dispongo a caminar por las aceras mojadas. Tengo pluvial emoción. Voy al encuentro del desconocido amigo.
sábado, 31 de octubre de 2009
Cuerpo
jueves, 29 de octubre de 2009
INSTRUMENTOS
jueves, 22 de octubre de 2009
Caracoles oídos en cuevas.
remontarme al origen,
volvería a pasar por todas las etapas,
hasta esta en la cual deseo
remontarme donde quiero llegar.
| Caminas por cuadras de árboles extraños. Giras el dial del andar enmudecido. Vas en busca del sonido de plata de su voz que cuenta. Y tu oído es una reja que se abre a la contemplación de una ciudad etérea, a la que un aliado te invita. ¿Qué será? ¿Sueño? ¿Encuentro del lugar desconocido donde te citaban? La forma provino de tu deseo de encontrar la combinación entre oído y voz. Ángel que debió partir y dejo en tí su forma-recuerdo, en caracoles- oídos y cuevas. | ||||
